MEDIACION: UN ENFOQUE SOBRE SU APLICACION EN ADULTOS MAYORES: LA CUARTA EDAD

1-Cómo aparece el tema. Por qué va a tener influencia en la mediación. Conflictos posibles

                   A medida que la práctica de la mediación va evidenciando características que se repiten, propias y específicas de una clase de conflicto, podemos sistematizar esos nuevos elementos distintivos que la experiencia nos provee para poder utilizarlos eficazmente en los casos similares que se presenten.
                   La sociedad actual está cambiando dramáticamente su composición respecto de la edad de la masa poblacional que la integra; el descenso del número de  nacimientos y la prolongación de la vida humana han alterado el porcentaje histórico de adultos mayores; se espera que para mediados de siglo, este sector de la población constituya un 50% del total de la misma en países desarrollados.
                     Este fenómeno no es ajeno a la Republica Argentina, que posee el mismo índice de longevidad que aquellos países, sólo que con importantes carencias respecto a las posibilidades de adaptar su estructura social a esta realidad que se acerca inevitablemente.
Este tema va a tener que ser  tomado en cuenta, ya que más tarde o más temprano las sociedades deberán reformular sus políticas para integrar el proceso de envejecimiento global en el proceso de desarrollo social general.
                         Los mediadores advertimos efectivamente que cada vez más personas de edad avanzada (cercanas a los 80 años) están involucradas e intervienen en el ámbito de la mediación. Esto nos impone un aggiornamiento respecto de la problemática de los adultos mayores, internándonos en el conocimiento de sus particulares dificultades, sistemas de creencias y necesidades e intereses que muchas veces son diferentes a las de las personas más  jóvenes que actúan normalmente en los espacios de mediación.
                           Los adultos jóvenes están sumergidos en una vorágine de complicaciones, faltos de tiempo, con compromisos económicos, por lo cual suelen relegar la toma de decisiones en los conflictos con sus mayores. Los miembros de la familia no están acostumbrados a tomar resoluciones razonadas en forma colaborativa con sus parientes ancianos .Los roles han cambiado y los hijos deben ahora afrontar muchas veces el cuidado de sus padres longevos, a la vez que la prolongación de la adolescencia hace que también los hijos sean igualmente  dependientes de ellos.
                          Por otra parte, los intervinientes en mediaciones por conflictos que involucran a ancianos tienden  a desvalorizar o desoír las opiniones de los mayores.
                          La mediación para adultos mayores se define de acuerdo al individuo a quien va dirigida.
                          Es la mediación de todos los conflictos que involucran a los ancianos, su familia u otras personas que configuran su entorno. En este punto debemos aclarar que justamente la  prolongación de la vida humana ha cambiado la tradicional división entre adultez y tercera edad, generándose un nuevo concepto, la cuarta edad,  que abarca a aquellos individuos adultos mayores , pero ya no a todos los mayores de 65 anos. En general, gracias a los adelantos de la medicina, en especial la preventiva, individuos de esa edad o más conservan intactas casi todas sus habilidades y se mueven en sociedad del mismo modo que podría hacerlo un sujeto de 40 años.
                     Hablaremos entonces de aquellas personas más mayores en edad, esto es, los que cuentan con aproximadamente 80 años, si bien este paso de la tercera a la cuarta edad no se determina tanto por la edad numérica sino por algunas capacidades que van disminuyendo y que no les permiten realizar tareas normales, tales como manejar un auto, viajar solos largos trayectos o vivir sin una compañía o apoyo de algún cuidador o familiar.
                           Es decir, que la mirada sobre el anciano va a  ser analizada dentro del marco de la mediación en general (cuando ellos participan en conflictos ajenos a su condición especifica) o bien concentrarse en la posibilidad de resolver los problemas que los involucran como centro principal, alrededor del cual giran los demás individuos de su entorno: familiares, cuidadores, instituciones asistenciales y otras.                                                                                                                                                                                                          En el  enfoque general, nos encontramos casi siempre ante situaciones que los implican respecto al futuro de sus bienes después de su muerte, las alianzas familiares donde se disputan su voto, el deseo  de ellos mismos de disponer de su patrimonio para el futuro o bien , la expectativa de sus herederos o terceras personas respecto de estos mismos asuntos. Aparecen entonces las donaciones, los cambios de titularidad de los bienes  y demás historias conocidas por todos nosotros. En este ámbito, el mediador debe considerar las características especiales de comunicación con los individuos mayores, para conocer sus verdaderos intereses.
                           Pero también la mediación puede centrarse en la resolución de la variedad de conflictos que los involucran por su condición de ancianos, y que ocupan en la actualidad cada vez más espacio en los problemas que se  presentan en casi todas las familias.
                           Los mediadores deberán entonces realizar un trabajo específico de decodificación de la voluntad de los mayores, teniendo en cuenta cuales son las dificultades que obstaculizan la comunicación y la expresión de sus deseos y voluntades, sopesar qué se dice y cómo se dice, y también que no se dice o se evita manifestar. Deberemos entonces comprender qué es lo que los ancianos están sintiendo pero no están comunicando.
 2-Características psico físicas de los ancianos. Por que necesitan un trato diferencial.

                              Las dificultades de comunicación tienen como base diferentes factores, tales como emociones no expresadas en su momento, que no se han incorporado en la dinámica familiar y tienden a explotar en situaciones límite. También hay temas que yacen en el ¿subconsciente? Y que el individuo no puede expresar como modo de autodefensa, pero que marcan el desarrollo familiar. Otras veces las dificultades se centran en motivos tan obvios como la disminución del sentido del oído, la dificultad de comprender discursos largos, la incomodidad del lugar donde la discusión se lleva a cabo e incluso la existencia de ruido ambiental, que constituye una fuente de confusión que impide la comprensión y el dialogo en los ancianos.
Sus mayores posibilidades están en la lectura y en la escritura, siendo más dificultosas las cuestiones aritméticas y la expresión oral. En lo que se refiere a su autopercepción, la mayoría manifestó que sus principales dificultades se planteaban en la comunicación.
Las dificultades aparecen en el proceso mnemico fundamentalmente.
Existe un  buen nivel de motivación y participación cuando ello le es accesible. Aparecen reflexiones adecuadas ante la toma de decisiones .También puede lograrse un adecuado nivel de concentración en las actividades, buen empleo de nexos lógico abstractos.
Alteraciones sensoriales, ausencia de información y pérdida de poder y de influencia sobre las vidas de los otros.
Tienen la visión disminuida e hipoacusia.

 

3-Habilidades  del mediador MARIO (Acá hay algunas ideas que hay que ordenar y volver a redactar, fijarse cuales son útiles)
                           Al igual que los profesionales que se dedican a la mediación escolar, o penal, o empresarial, el mediador dedicado a esta actividad debe adquirir una cierta especialización para intervenir adecuadamente.
                            Sus capacidades deben abarcar conocimientos objetivos tales como modo de vida de los ancianos, planes de salud, manejo financiero de  patrimonios, tratamientos médicos y coberturas de obras sociales o prepagas, instituciones de cuidado especializado, hábitos y necesidades de consumo, vida social, entre otros.
                           Pero también debe acrecentar sus habilidades respecto del trato y la forma de comunicación más efectiva  con los ancianos.
                            Efectivamente, hoy la sociedad subestima las capacidades mentales de los adultos mayores, y no es tanto porque inevitablemente éstas sean realmente inferiores, sino porque necesitan un tratamiento especial para poder ser  transmitidas, de modo de hacer posible la comunicación.
                           En general, el tema se resume a la negación por parte de los familiares, abogados, etc en permitirles su participación. Muchas veces esta conducta disvaliosa no es intencional, sino que es  consecuencia
justamente de no tener en cuenta que no necesariamente “no entienden nada”, sino que quizás se requiera un modo de abordarlos completamente diferente al que utilizamos normalmente. Un factor determinante, entonces, es el tiempo que se dedica a comunicarse con ellos. Creemos que este es el principal ítem a considerar.
Debe hablarse un lenguaje claro, modulado, con un  tono de voz nítido.
En caso de utilizar elementos escritos, la caligrafía y el tamaño de la letra escogida deben ser aptos.
El tono de la voz debe ser alto y la velocidad pausada.
Debe mantenerse el hilo conductor de la temática planteada
El discurso introductorio debe garantizarles especialmente la confidencialidad de sus respuestas y la libertad en la toma de decisiones. Marcarles la ayuda del mediador para poder transmitir sus intereses e ideas a los demás participantes del conflicto.
Estimular la motivación personal hacia el conflicto.
Debe crearse una atmosfera interactiva sana, que estimule e respeto, la confianza, la motivación y la aceptación reciproca.
Construcción del dialogo a través de una labor de búsqueda y reflexión conjunta.
Los momentos interactivos deben conducir a una implicación individual que de continuidad al proceso de resolución del conflicto
La presentación del tema debe hacerse, si es posible, a través de distintas alternativas para la comprensión, lo cual estimula su conducta hacia una búsqueda activa.
Vincular el objeto del dialogo con elementos de su vida cotidiana
Estimular el desarrollo de formas individuales de construcción de alternativas diferentes de un mismo problema.
Tratar personas ancianas es más dificultoso, pues se presenta como un grupo más heterogéneo, por la amplia gama de experiencias vividas y niveles culturales que poseen, que suelen influir en la percepción de los conflictos.
Debe conectarse con él tanto física como emocionalmente. Una vez que se haya conectado, entonces puede comenzar a comunicar la información:
1-Las personas mayores en general reciben menos información sobre los asuntos en general que los jóvenes, cuando en realidad ellos desean tener más elementos, ya sea por estar nerviosos o desconcentrados, por lo cual necesitan más tiempo. No hay que mostrarse apurado o desinteresado, pues puede desconectarse haciendo la comunicación ulterior mucho más compleja.
Deben sentir que el mediador dispensa un tiempo valioso para ellos y que son importantes. Los investigadores resaltan que si se le presta al anciano atención durante los primeros 60 minutos de la entrevista, puede crear la impresión de que ha estado con el durante un largo tiempo .Obviamente, la atención debe mantenerse durante toda la entrevista. Siempre que sea posible, hay que reducir la cantidad de distracciones visuales y auditivas, como la presencia de otras personas o ruidos. Algunas veces la lectura de labios es esencial para que ellos reciban correctamente la información.
Sentarse frente a ellos puede disminuir las distracciones .Este acto simple significa para el anciano que tanto lo que va a decir él como Ud. es importante.
Esto influirá en  la actitud posterior que el anciano sostenga durante todo el proceso de mediación.
El contacto visual es una de las formas más directas y poderosas de la comunicación no verbal, pues actúa a nivel de la confianza, creándose una atmósfera más positiva y confortable que puede hacer que se sincere y aporte información adicional.
La buena comunicación con los ancianos depende de una buena escucha. Muchos problemas asociados con la oposición a adoptar determinadas conductas  pueden eliminarse tomándose más tiempo para escuchar. Es necesario no interrumpir, pues se pierde una parte importante de la información que tratan de transmitir.
La velocidad con la cual Ud. debe dar información puede afectar mucho en la manera en que los ancianos pueden tomarla, asimilarla y guardarla en la memoria. No apurarse al brindar las instrucciones o información .Hablar con claridad y voz lo suficientemente elevada como para que lo escuchen, pero  no gritar
Tratar de simplificar la información y usar lenguaje fácil de comprender, no usar conceptos jurídicos o técnicos .Utilice palabras que le sean familiares y fáciles  
 Trate un solo tema por vez. El exceso de información puede confundir a los ancianos. Trate de resumir la explicación, no hacerla larga y detallada
. Esto le permitirá explicar información importante en una serie de pasos.
. La escritura es una forma de comunicación más permanente que el lenguaje y brinda la oportunidad  de que, una vez fuera de ámbito de mediación y en un ambiente de mayor tranquilidad, revise lo que usted dijo. Una  manera de lograrlo es brindar una hoja de información que resuma los puntos más importantes y explique lo necesario.
La ayuda visual permitirá comprender mejor. Las ilustraciones pueden ser muy útiles dado que las puede tomar como referencias futuras
. Resuma con frecuencia la mayoría de los puntos importantes
Como usted ya analizó la mayoría de los puntos importantes, solicítele que repita sus informaciones. Si después de escucharlo usted concluye que no las comprendió, vuelva a repetirlas.
Si requieren una segunda o tercera repetición pueden frustrarse y desatender toda la información. Una técnica eficaz es repetir cada punto de una manera diferente, haciéndola más corta y simple.
Permita que haga preguntas y se exprese
Una vez que usted ha explicado el   proceso y brindado la información necesaria, brinde la oportunidad de hacer preguntas. Esto le permitirá expresar cualquier temor y a través de las preguntas usted podrá darse cuenta si comprendió toda la información
Es mejor tener las entrevistas a primeras horas del día Los ancianos suelen cansarse al final del   día
Los ancianos deben ser ubicados alejados de los ruidos y las interrupciones. Por otra parte, su asiento debe ser firme y elevado, con brazos de apoyo para que el paciente pueda manejarse en forma independiente.
La oficina debe estar bien iluminada, lo que ayudará al anciano a leer el material impreso, ver las expresiones faciales y leer los labios. Por otra parte, todo el material gráfico debe tener caracteres grandes, con signos de lectura fácil. Si el anciano debe esperar mucho tiempo, hágale saber que lo tienen en cuenta y no se han olvidado de él. .
Mantenga  al anciano relajado y observado
Este punto es importante para conseguir información valiosa. Una palmada suave en el hombro, el brazo o la mano los ayuda a estar más relajados y confiados.

 

También es importante el volumen de la voz con que se comunica. En general el anciano tiende a expresar sus verdaderos intereses cuando se encuentra en grupos reducidos, se le habla ubicándose en frente de ellos de modo que pueda agregar a lo que escucha la dirección que significa la lectura de los labios y los gestos del interlocutor. Trabajos de campo han demostrado que si bien las capacidades cognitivas en general están prácticamente intactas, el ruido ambiental altera de modo significativo el proceso de entendimiento y razonamiento.
             Otro factor a considerar es el hecho de que los adultos mayores  han crecido en ámbitos diametralmente opuestos a los que manejan las nuevas generaciones. Durante gran parte de sus vidas estuvieron ajenos a las consecuencias de la globalización, y esa ignorancia les produce temor y consiguientemente desmerecimiento propio que se traduce entonces en la adopción de posiciones absolutamente cerradas, que pueden ir desde la resistencia absoluta a considerar una posible solución hasta el abandono total de sus intereses. Nadie puede participar en un ámbito donde se maneja un idioma distinto, inaccesible, y en el que nadie parece dispuesto a introducirlos.

                          Entonces, la revalorización de la figura del anciano mediante su incorporación en la mediación dimensionaría su actuación y aportaría elementos que quizás su entorno descarte por falta de paciencia, por falta de valorización y tiempo y que  enriquecerían y aportarían nuevas posibilidades y perspectivas en la resolución de conflictos .No es casual que sociedades avanzadas culturalmente como Japón y las civilizaciones orientales  privilegien la opinión de los ancianos. Evidentemente  la experiencia vivida debe tener algún valor agregado que Occidente no logra rescatar.
                           La mediación de adultos mayores puede ser útil también en las cuestiones que se refieren a su capacidad jurídica. En efecto, pueden explorarse situaciones intermedias, sobre todo en aquellos casos en que el pedido de declaración  de incapacidad no cuenta con bases firmes.
                         
5-Algunos casos que se repiten
                    No pocas veces nos hemos encontrado en las mediaciones familiares, principalmente en aquellas que incluyen empresas de familia, con adultos mayores que, por monopolizar el poder económico o bien un sistema patriarcal admitido por todo el núcleo involucrado, son muchas veces causa de conflicto como causa de su intransigencia. Esta  conducta rígida se observa en general cuando estas personas temen perder el protagonismo que siempre han tenido, y esta circunstancia es generadora de importantes conflictos que parecen imposibles de desentrañar.
                   Pero su calidad de líderes no los exime de pertenecer también a la categorías de adultos mayores, y en consecuencia pueden usarse con ellos las mismas herramientas que hemos propuesto a fin de  hacerles elaborar soluciones diferentes sin que la perdida de protagonismo signifique perdida de afecto o reconocimiento, que es lo que en definitiva subyace en este tipo de personalidades. Al igual que todo el resto, es necesario tomarse el tiempo necesario para flexibilizar algunas posiciones y generar la posibilidad de nuevas conductas para relacionarse con su entorno.
                  Por el otro lado, nos encontramos muchas veces con adultos mayores que son sometidos a malos tratos psicológicos y desvalorización constante. En este caso, será tarea del mediador utilizar las herramientas que posee para sacarlo de esa situación de inferioridad, revalorizarlo y eventualmente, denunciar estos hechos a las autoridades competentes.
UN ITEM APARTE:CONFLICTOS QUE SE GENERAN ANTE LA INTERNACION DE UN ANCIANO.FALTA DE INFORMACION POR PARTE DE LOS MEDICOS.PROBLEMAS EVITABLES CON CAMBIOS MINIMOS EN LA ATENCION DE LAS INQUIETUDES DE PACIENTES Y FAMILIARES.
 
  

UN PUNTO CONEXO  el trato de medicos enfermeras al anciano y a los parientes  tips que evitan conflictos actitud medicos.                   

 

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